domingo, 18 de febrero de 2018
jueves, 15 de febrero de 2018
viernes, 19 de enero de 2018
"Globos galácticos"
Los “globos galácticos” están de moda, frente a los tradicionales “globos terrestres”, ¿por qué?... Ganándose la ilusión de los más pequeños,
se han vendido muy bien durante las últimas Navidades, aunque son el doble o
incluso el triple más caros. Básicamente son cuatro las características
que diferencian a un “globo galáctico” del
tradicional “globo terrestre”, de color
serigrafiado:
es esférico (1º), es resistente como un flotador acuático (2º), es transparente como una pantalla reflectante (3º) y brilla con luz eléctrica (4º). ¿Su éxito comercial es debido a alguna de estas novedades, a todas ellas o hay algo más?... ¿Es posible que el diseño y sistema de producción material de los globos de moda revelen una conexión con aspectos esenciales de nuestra manera contemporánea de ser, tendencias en general y otras peculiaridades de nuestra época, que lo hacen especialmente atractivo?... Si es así, en qué consiste la conexión y qué es lo que concretamente revelan, ¿cuáles son esas tendencias?...
es esférico (1º), es resistente como un flotador acuático (2º), es transparente como una pantalla reflectante (3º) y brilla con luz eléctrica (4º). ¿Su éxito comercial es debido a alguna de estas novedades, a todas ellas o hay algo más?... ¿Es posible que el diseño y sistema de producción material de los globos de moda revelen una conexión con aspectos esenciales de nuestra manera contemporánea de ser, tendencias en general y otras peculiaridades de nuestra época, que lo hacen especialmente atractivo?... Si es así, en qué consiste la conexión y qué es lo que concretamente revelan, ¿cuáles son esas tendencias?...
Por otro lado, ¿qué es en realidad “un globo”?; ¿y “un juguete”?; ¿qué conecta un “globo”, en
cuanto “juguete”, con la inocente infancia?... Y la infancia, incluso tratada y
conducida de la mano como un globo,
¿desde cuándo se comporta como tal y puede considerarse, en consecuencia, un juguete?... -¿Puede un globo transformarse en artefacto o lo que sea y seguir siendo globo?; y más aún: ¿es la inocencia una especie de globo que pueda
sobrevivir a la infancia ?: ¿¡cómo!?…
Antes de empezar con
el análisis en cuestión, creo que es importante subrayar que un globo, cualquier globo se puede llenar de cualquier cosa: sin
embargo, si lo que se quiere es que se comporte como un contenedor ligero con aspiraciones aéreas, hay que llenarlo de aire, o bien de helio si
se espera, además, que se eleve por sí mismo. El aire puede introducirse en su
interior soplando a pulmón o utilizando un
inflador especial, el helio sólo por medio de un inflador. Y da la casualidad
de que los que prefieren la mayoría de los niños, de ahora y de antes, son los
globos que se elevan por sí mismos, los globos de helio que suelen encontrarse
ya inflados en los puestos de venta, flotando tentadoramente por encima de sus
cabezas gracias a un inflador especial de helio que no suele estar a su alcance.
¿Por qué será que a los niños les encanta alcanzar
las cosas que no están a su alcance?
1º) Un “globo
galáctico” es esférico, más parecido
a nuestro achatado Planeta que a una cabeza abombillada o a una irregular fruta
gigante, al estilo del “globo terrestre”. El diseño y el material de que está
hecho, un plástico o látex más resistente o el mismo de
siempre empleado en mayores proporciones, concurren en que al inflarlo no pierda la
perfección de esta singular forma
geométrica, que aguante bien el cableado eléctrico
unido a él con cinta adhesiva, y que soporte mejor el vapuleo del aire, los
golpes y los pinchazos, durante más
tiempo. 2º) Es tan resistente que,
según indicaciones de los fabricantes, igualmente puede funcionar como flotador en el medio acuático; basta quitarle el cable para usarlo en este
sentido… Así que ¡el sufrido globo redondo que triunfa resulta que también es “multifuncional”!.
-Es indudable que la “multifuncionalidad”, así como “la capacidad multimedia”, que permite a un sujeto o a un objeto cualquiera, cambiar de medio y asumir distintas funciones e identidades según lo va haciendo, son signos de nuestro tiempo ¿no?.
-Es indudable que la “multifuncionalidad”, así como “la capacidad multimedia”, que permite a un sujeto o a un objeto cualquiera, cambiar de medio y asumir distintas funciones e identidades según lo va haciendo, son signos de nuestro tiempo ¿no?.
Comoquiera que sea, todo el circuito de producción del “globo
galáctico”, desde el material usado al diseño y la forma de presentarlos ante
el público, da lugar a una vistosa uniformidad bien planificada. Todas las
unidades que salen de ahí son idénticas, con una regularidad esférica asegurada
y una vulnerabilidad predecible: lo único que cambia, de comprador en
comprador, es el tamaño y, correlativamente, el precio.
3º) Un “globo galáctico”
es o bien transparente o translúcido:
igual
que el agua, el aire o el vidrio, no tiene más color que el que puede verse a
través de él; sólo refleja, tal vez con más nitidez que el espejo irisado de una
burbuja de jabón, los que la rodean. En esta línea también los hay
ligeramente coloreados y con patrones decorativos, pero esos patrones que opcionalmente los adornan son como mayas transparentes, y el
tinte con el que se presentan en todas sus
versiones siempre deja pasar la luz; todas las variaciones al respecto tienen
en cuenta el material transparente: y el sencillo juego de luces eléctricas sirven para hacer visible de un modo peculiar este material
transparente, sin embargo este punto
lo dejaremos para el apartado correspondiente. Lo que ahora y aquí interesa destacar es que un globo transparente no es un globo
descolorido, sino un globo multicolor: aunque sus colores no son fijos ni
forman parte de él como el color serigrafiado forma parte del tradicional “globo
terrestre”, sino que son los del ambiente que lo rodean. Así que cambia, o “se adapta”, según el
contexto, al movimiento del portador y sus circunstancias. Funciona también, en resumen, como
un “espejo reflectante” o una “pantalla”.
También me parece
destacable apuntar aquí y ahora que la búsqueda
y promoción de la transparencia a todos los niveles no es sólo un desafío característico de
nuestros tiempos, especialmente
apremiante tras una profunda crisis, sino de siempre: tal vez lo que distingue nuestra transparencia de la de otros
tiempos, es que buscarla hoy está de moda porque la crisis actual es “global” y ciertas
maneras de “globalización" partidista están en crisis…; y además se
dispone de medios, algunos de ellos apoyados institucionalmente, que invitan a pensar
que podemos conseguirla... Siempre parecen pocas, ciertamente, frente a la
posibilidad del fraude de la corrupción
más insospechada, en el corazón mismo de
nuestro corazón humano, todas las precauciones y medidas prácticas de control
posible. Porque, del mismo modo que nuestro tiempo parece tender a la transparencia en algunos aspectos,
también parece que en otros tiende hacia
“el lado oscuro”. Y ¡quién sabe lo que puede ocurrir si ambas
tendencias se mezclan!:
Pongo
un ejemplo: para visualizar la situación que condujo a la reciente
crisis, ¿a quién no le viene a la mente la imagen metafórica de un globo, en este caso a modo de burbuja, que estalla?… Pero cómo os la
imagináis de verdad: ¿sois capaces de hacerlo en detalle?, ¿era una burbuja negra como la noche o una multicolor,
un globo transparente o uno que
combinaba transparencia y color?- Es difícil
concebir que una burbuja 100% transparente pueda cobijar en su interior a un
nicho de corruptos y provocar una catástrofe ¿verdad?… Es más difícil de
concebir aún si la adorna un gracioso juego de luces
como las que lucen calles en fiestas y árboles navideños; por tanto la dolorosa
burbuja político-financiera que estalló y cuyas catastróficas consecuencias
arrastramos debe ser ¿opaca como un
“globo terrestre”?, ¿o qué?...
En definitiva, nos siguen interesando los globos incluso en medio de la peor de las
crisis, igual que cuando éramos niños, y todo lo que de diversión traen
consigo, pero ahora nos atraen más los que nos muestran supuestamente lo que
llevan dentro y nos permiten ver a través suyo .
4º) Un “globo
galáctico” lleva incorporado un
sistema de luces eléctricas o leds
que se puede activar, a voluntad, por medio de un mando a pilas
que tiene dos posiciones: luces fijas o parpadeantes. En lugar del tradicional cordel o hilo de
cuerda, lo que parece unir al globo de
moda con su portador es precisamente este cable eléctrico, que rodea como
una diadema al globo y serpentea en torno al hilo desde su base de flotación hasta
el mando. Estas dos
últimas innovaciones, luz (4º. A) y
mando de control de la luz (4º. B), son las más características, las que más
llaman la atención y las
que, probablemente, justifican su éxito comercial entre las
nuevas generaciones.
4º. A) El “globo galáctico” es novedoso en el uso que hace de la tecnología eléctrica, pero en modo alguno es original en cuanto al uso mismo de la luz. Recordemos a propósito que ya hubo antes otros globos iluminados: el “globo iluminado flotante de la Antigua China”, por ejemplo, también llamado “linterna volante”, “farolillo de papel de seda” o “globo de los deseos”, un precedente insoslayable de todos los globos aerostáticos. En el interior de este globo, parecido a una pagoda, una torre de despegue y un paracaídas a la vez, se apila una pequeña pira hecha normalmente de parafina que, al prenderse, calienta el aire y lo vuelve menos denso, que es lo que lo levanta del suelo. Una vez encendido se eleva, y viaja por el aire hacia las alturas mientras conserva su llama viva. El mismo mecanismo de combustión interna que lo hace brillar como una linterna es lo que le permite volar lejos... La contemplación de este espectáculo sigue dando lugar, incluso en la actualidad, a toda clase de inspiraciones espirituales y contemplaciones poéticas que justifican su asociación histórica con “soñar” y diversos rituales basados en “pedir deseos” y en “recordar a los muertos”; pero en este punto no es inoportuno recordar también, sino al contrario, es muy oportuno recordar que el origen de la invención, atribuida al general Zhuge Liang según la Wikipedia, fue asustar a las tropas enemigas.
4º. A) El “globo galáctico” es novedoso en el uso que hace de la tecnología eléctrica, pero en modo alguno es original en cuanto al uso mismo de la luz. Recordemos a propósito que ya hubo antes otros globos iluminados: el “globo iluminado flotante de la Antigua China”, por ejemplo, también llamado “linterna volante”, “farolillo de papel de seda” o “globo de los deseos”, un precedente insoslayable de todos los globos aerostáticos. En el interior de este globo, parecido a una pagoda, una torre de despegue y un paracaídas a la vez, se apila una pequeña pira hecha normalmente de parafina que, al prenderse, calienta el aire y lo vuelve menos denso, que es lo que lo levanta del suelo. Una vez encendido se eleva, y viaja por el aire hacia las alturas mientras conserva su llama viva. El mismo mecanismo de combustión interna que lo hace brillar como una linterna es lo que le permite volar lejos... La contemplación de este espectáculo sigue dando lugar, incluso en la actualidad, a toda clase de inspiraciones espirituales y contemplaciones poéticas que justifican su asociación histórica con “soñar” y diversos rituales basados en “pedir deseos” y en “recordar a los muertos”; pero en este punto no es inoportuno recordar también, sino al contrario, es muy oportuno recordar que el origen de la invención, atribuida al general Zhuge Liang según la Wikipedia, fue asustar a las tropas enemigas.
4º. B): En el “globo galáctico” el hilo que lo une a
su portador se vuelve invisible de un modo peculiar gracias a su
entrelazamiento-solapamiento con el cable de las luces eléctricas o leds.
Indicando su presencia lumínicamente, es el cable eléctrico y no el hilo
el que parece el auténtico
intermediario entre el portador y el
globo. Pero el portador, como bien indica su nombre, conduce al globo a donde quiere, no sólo lo enciende y apaga a su antojo. Este
uso decorativo de la luz parece disimular el hecho mismo del control que ejerce
sobre él el propietario, pero el control
sólo se ha sofisticado y, en efecto, es mayor que el que ofrece el
clásico “globo terrestre”; el control del
propietario del “globo galáctico” es doble: como legítimo portador y como
director del mando de luces.
El “globo terrestre” también es un sistema de
control que depende de un hilo; sin embargo en este caso es
evidente, y el hilo no puede pasar desapercibido sino como pasan desapercibidos
los hilos de una marioneta: la relación del propietario-portador con su “globo terrestre” es simple, por mucho que este conduzca su globo igual que a una mascota obstinada, que a
un esclavo o que a un preso.
Los niños se suelen dar cuenta, más
temprano que tarde, de que la relación de
poder con el globo es bidireccional, éste les controla y posee a ellos
tanto como ellos a él, y probablemente por ello, no sólo por despiste o
aburrimiento, muchos de ellos acaban explotando, o fugándose en alegre
estampida. Pero estas posibilidades de
fuga no están fácilmente al alcance del “globo galáctico”, porque es más
resistente, y porque lo retiene con seguridad a poca distancia del suelo el
simple peso del mando del cableado de leds. El sistema eléctrico que lo hace
brillar, anunciando su presencia a los cuatro vientos, es, en fin, el grillete
que le impide escapar.
¿Sería descabellado
comparar esta situación de control, la doble
sujeción y dependencia que pone en juego el “globo galáctico”, con la situación general de las nuevas
tecnologías multimedia portátiles?… ¿No
disimulan-solapan esta tecnologías normalmente con luces de colores, interfaces
divertidas, juegos, entretenimiento y artificios de espectáculo, esta relación
de control con el sujeto portador?... En
cualquier caso, es como si el globo de
moda pretendiera, con todos sus atributos peculiares, ser algo más que un simple juguete infantil. Quién sabe si la próxima evolución del globo sea justamente en esa dirección,
hacia el despliegue de los objetivos de
su diseño chino original, la desaparición del hilo-cable y la posibilidad
del control remoto de su movimiento, como ocurre con el dron y demás artefactos
teledirigidos, también de moda, tal vez por medio de la incorporación de insólitas
aplicaciones informáticas... ¿Pero eso seguiría siendo “un globo”?... ¿A qué enemigo pretendería asustar? -Y a los niños que pudieran jugar con él,
¿acaso no les convendría jugar con otros juguetes? .–
En último lugar, el “globo galáctico” indica
la presencia de su portador anunciándose por medio de la luz eléctrica, del
mismo modo que el “globo terrestre” lo hacía por medio de los colores. No
obstante su sistema de iluminación autónoma y el juego de reflejos que produce, dentro y fuera de su transparente superficie esférica, no invitan
a “pasear el globo” durante el día, aunque la opción existe: pues se luce mucho
más y mejor por la noche. El globo galáctico es básicamente un
exhibicionista nocturno, y es seguro que de aquí le viene su nombre (4º. C). ¿O
es que se puede admirar a plena luz del día La Vía Láctea, Andrómeda, o
siquiera alguna estrella diferente que no sea el Sol? Pues lo mismo pasa con este globo. Hay que salir de noche para
encontrarlo, especialmente en horario familiar, en períodos festivos y por el centro comercial de la ciudad.
Ahora bien, si se quiere ver y admirar una
galaxia de verdad se necesita oscuridad de verdad, el momento adecuado y un
buen equipo de observación. Teniendo en cuenta el problema de contaminación
lumínica de la ciudad, eso significa que hay que salir de ella, irse a
cualquier parte de las afueras, subir a un monte, entrar en el observatorio y,
allí, hacer un zoom con los ojos entornados y buscarlas casi en sueños:
Es muy guay, sí,
llevar de la mano a un globo que
representa a una galaxia, aunque no esté clara la procedencia de la galaxia
a la que representa: ¿pertenece a la galaxia de la que forma parte nuestro
planeta o a otra lejana?... En estos momentos es más guay, de todos modos, que llevar
de la mano un frágil y poco fiable globo
embajador de nuestro pequeño Planeta Tierra. Pero, ¿durante cuánto tiempo?.
La propuesta del “globo
galáctico” es, recapitulando, tan sugerente y ambiciosa como atractiva. El “globo
galáctico” tiene la publicidad de su
parte, lo que se observa desde el principio en su nombre con gancho; tiene buena
imagen y, como a cualquier globo, le gusta llamar la atención sobre sí mismo, y
éste lo consigue de un modo que es acorde con los tiempos que vivimos, sirviéndose de la última tecnología que está
a su alcance. Debido a ella, lo que ha perdido en ligereza y flexibilidad poética respecto
de los “globos terrestres”, lo ha ganado en juego de control. Y es multifuncional.
Tan regular
y brillante en su aspecto externo
como eficaz en su lúdico cometido, es
capaz de introducir al niño que lo lleva, igual que un guía comedido pero bien
preparado, en el mundo que lo va
rodeando: este mundo presente en el que parece cada vez más indispensable
familiarizarse cuanto antes con las pantallas, los botones, los nuevos juegos
de control tecnológico. Ya hemos visto
que como globo iluminado no es pionero,
ni original como podría pretender; y que, por su resistencia,
multifuncionalidad y manera de exhibir su transparencia, se parece más a un artefacto que a un globo de los precedentes.
Si es mejor o peor no da igual, pero cómo
saberlo... Lo que está claro es que el “globo
galáctico” está de moda porque va a la moda de los tiempos que vivimos, en
él se reflejan (y a su través se ven) las líneas
de fuga predominantes del horizonte de la vida contemporánea. Yo lo veo
así. Son líneas curvas empequeñecidas y algo distorsionadas propias de un globo, delimitadas por mi propio
reflejo, pero evidentes para quien quiera verlas . ¿Las habrán visto el
diseñador y los fabricantes?, ¿y los vendedores?, ¿y los
padres que compran pensando en sus niños?, ¿y los niños?, ¿importa mucho?, ¿hacia dónde
nos dirigimos?
lunes, 25 de diciembre de 2017
jueves, 21 de diciembre de 2017
domingo, 17 de diciembre de 2017
HÁGASE LA LUZ (o el Huevo, el Gallo Fecundador y la Gallina)
Hágase
la luz, pensó la Noche sin saber muy bien lo que quería, pero sintiendo en sí
misma la tensión de un gran vacío que la desbordaba... Aquí comienza un verdadero laberinto para la
psique, y el más grande de los Mitos Genealógicos, la oportunidad de un relato
en verdad sin comienzo ni fin, todo nudo
sin ningún desenlace, donde la Humanidad se pierde… Porque ese deseo sin nombre y sin
palabras nacido de la oscuridad más profunda no necesitaba la conciencia para
alcanzar su objetivo, o sea lanzar
su oscuridad más allá de sí misma, huir de sí misma y de la identidad informe de su materia opaca, siquiera por un instante de aventura o ensueño,
o loca fantasía, hacia otra cosa. Y sin
embargo qué habría podido, o hasta dónde habría ido la profundidad de ese deseo,
si no se hubiera aliado con alguna clase de conciencia, hasta fijarse a
ella, como un crisol de partículas diferentes de arena se fija gracias a la
aparición de una raíz…: ¿ACASO no habría
vuelto una y otra vez sobre LO MISMO?; ¿no
se habría diluido incesantemente sin esa garra luminosa y aglutinante, como un
mar sin orillas, en Lo Indeterminado?
Sobra
decir que, para valorar en sus justas proporciones ese impulso original gratuito realmente poético -que como es bien sabido desencadenó un movimiento inefable cuya primera consecuencia fue la
aparición de La Luz del Día y después la creación del Universo-, es preciso
tener en cuenta que hasta ese momento
sólo existía Ella (La Noche) y la Eternidad; y por tanto no disponía Ella
todavía de la posibilidad de diferenciar, dentro de su Ciclo Ininterrumpido de
Soledad Infinita, entre “dentro” y “afuera”, de tomar distancia entre Sí Misma y El Resto.
Por
qué, cómo y cuándo surgió dentro de Ella esa posibilidad remota, y para qué, son cuestiones inextricables, en efecto, tal
vez sin solución y sin mucho sentido, que por ello mismo no pueden dejar de ser
planteadas inseguramente. Pues, o bien están demasiado imbrincadas en intereses
de supervivencia y estatus, en el núcleo de apremiantes conflictos psicológicos
actuales, o dependen en exceso de una visión ideal antropomórfica. Kí-ki-ri-kí.
Y en consecuencia, ¿no sería lo más lógico dejárselas a los especialistas, si
es que los hay, o mejor aún a una inteligencia extraterrestre superior…, a fin de prescindir totalmente de ellas?:
Hace tiempo (si se hace memoria desde el mismo origen del tiempo) que el tiempo no necesita razones para
existir, y La Vida continúa fluyendo plenamente.
En
cualquier caso, con seguridad lógica o sin ella, de lo que no se puede prescindir es del enigma natural de las que surgen tales
cuestiones y que se mezcla con todo. Ya
que esa chispa sin igual surgida de un oscuro ímpetu fundador, tan
inclasificable como espectacular y remoto,
todavía está viva, encendida y
palpitando como un gran corazón, y parece que tiene para largo: y aunque
todavía en la actualidad nos resulta absolutamente misteriosa respecto a los
detalles concretos y matices íntimos de su naturaleza y aparición, debemos
reconocer que no sólo informa parte de nuestra Historia y de los Bienes y
Males de la Humanidad, ¡es que es su
Origen!, está en la estructura misma de La Realidad desde que existe, constituye
su Fundamento y atraviesa el abismo de la Libertad. ¿O no?... Cualquier asunto supuestamente ordinario o
insignificante ¿no resulta curioso, de valor incalculable, se mire como se
mire, a partir de la conexión genuina con este momento prodigioso?. Si el intento de acercamiento no nos ilumina
lo suficiente, sino lo contrario, tal vez encontremos algún calor creativo
esencial, algún movimiento libre de materia inspiradora, cerca de su halo...
Partiendo
de esta alternancia fecunda, cuya inercia hemos interiorizado fisiológicamente,
se desarrolla nuestro modelo más completo de Creatividad, que propone un
juego alternativo de supuestos opuestos en
todos los órdenes (Luz-Oscuridad, Calor-Frío, Dolor-Placer,
Vida-Muerte, etc), e incluso, en las
versiones más ambiciosas, la
búsqueda de un equilibrio simultáneo entre los pares de opuestos.
Así
que nosotros los seres humanos, en nuestras proyecciones más logradas, giramos
sobre nosotros mismos y alrededor de
alrededor, a imagen y semejanza del mundo que habitamos. Sin embargo todo
puede cambiar a unos pocos kilómetros luz del nuestro, o aquí y ahora mismo, en
otra dimensión: puede que Lo
Inconcebible allí sea una Modalidad Ordinaria de Lo Posible… ¿Por qué no? ¿Acaso
nos reducimos a proyecciones?, ¿nuestra capacidad de crear se acaba ahí?, ¿somos
apenas testigos -mediadores-catalizadores de la naturaleza ya dada y no hay más
allá?; ¿cómo asegurar que no hay otros mundos capaces de inspirar modelos de
creatividad diferentes?...
Sabemos
que La Vida que conocemos es el resultado de las peculiaridades astronómicas propias de Nuestro Planeta y
nada más, un planeta por cierto precioso, sí, así como pequeño y finito como un
grano en la inmensidad del océano del Universo: la alternancia creativa de supuestos opuestos –así como la búsqueda de
armonización simultánea entre los mismos- sólo afecta, por lo que de momento
sabemos, a nuestro Planeta y a los seres que vivimos en él; así que, ¿con
qué derecho que no sea puramente estético o poético vamos a proyectarla como
una ley necesaria por todo el Universo, hasta el punto de afirmar que en el principio de los principios sólo
había Noche, o una Gran Oscuridad bordeada por la Nada?…
jueves, 30 de noviembre de 2017
RETROSPECTIVA Animada
1) Galería de Bellezas Clásicas Torturadas- Pretensiones Artísticas, Crítica Destructiva y Búsqueda de un Espacio Propio -TRÁNSITO:
transitofilm.blogspot.com
2) La Trampa de la Publi-Ciudad: Inspiración y Límites de la Libertad Creativa / CORTES PUBLICITARIOS:
cortespublicitarios.blogspot.com
lunes, 27 de noviembre de 2017
Discurso HALLOWEEN después de un mes de retraso con resaca
QUE NOOOOOOOOOOOOO, QUE EL MUNDO NO SE VA A ACABAR, ¿es que no
os dais cuenta? (Seguro que sí…) ¿No salta a la vista que ¡¡¡¡¡¡YA- SE- HA- A-CA-BA-DO!!!!!! ?: ¿Miráis alrededor y dentro de
vosotros mismos y no halláis ningún contraste especial entre fuera y adentro, de modo que ya no podéis considerar tales puntos como extremos, o siquiera como momentos
alternativos de una misma balanza?... ¿¡Nada!?, ¿sólo crítica social en la
superficie, felicidad de diseño y sueños
relativistas?, ¿no sentís cierta tensión ante los negocios que nos bombardean
y, en general, fobia al Mercado?, ¿cierta saturación informativa que se
manifiesta fisiológicamente en forma de eventuales desorientaciones
anímicas, amnesia de los hechos
históricos más recientes, vértigo ante la posibilidad de una evolución a mejor, aversión hacia cualquier asunto de índole
sagrada, espiritual o mística, pánico a la comunicación interpersonal auténtica,
vacío sin liberación y náuseas antifilantrópicas correlativas?, ¿ya no sentís...?... ¿Ni siquiera cuando veis
germinar una semilla de Algo Diferente en el Desierto de Lo Convencional,
una ligera distancia que se rompe, algo vuestro que os llama por vuestro nombre
o que se agrieta o desgaja en el aire, que se desgrana como algunas frutas ya
maduras, incitándoos desde el suelo, que grita como la carne en almíbar, algo propio que se estira como un eje
imaginario o que se libera como un virus, como argón o que, como las buenas
ideas, se expande sin límites?... ¿Sólo trabajo,
confort, selfi-sonrisas y simulacros de imágenes?... ¿Nada del antiguo temor y de la vieja
esperanza?, ¿ningún desequilibrio fundamental en el fondo?... ¿Ninguna
sensación interior de alguna cosa propia, lo que sea, realmente incomprensible,
inclasificable, que se desboque en un llanto a la vez amargo y dulce?
¿Ni
monstruos adorables con alma poética,
cabeza de científico y corazón de humanista, ni
ángeles caídos que se atrevan a levantarse otra vez y superarse así, a sí
mismos?... ¿Sólo dolor y alegría encantadores y soplavilanos?...
¿Y vuestro deseo?: ¿hacia
dónde apunta?... ¿En todas direcciones?- ¿Lo
queréis todo y nada de nada?...: Entonces es que el mundo se ha acabado, en efecto: ¡y tú estás tan acabad@ como él!...
O
bien eres extremadamente sensible y todo esto te afecta tanto que te quedas paralizado,
bloqueado como un tetris, algorítmico
y mudo. O bien tu embrutecimiento como ser humano ha llegado a tal grado que
cualquier dolor que no sea el propio te resulta indiferente, sólo útil en
cuanto materia de entretenimiento y espectáculo para tu sádico disfrute…
Así que ENHORABUENA, en fin ¡ya estás listo para disfrazarte de zombi
como todos los demás!. Para ponerte extensiones de cosplay o unas mayas
de superhéroe.
Ya lo sabes (bueno, ¿cuándo no lo has sabido?): eres libre para morir ahora mismo y también
para vivir realmente como nunca antes te
imaginabas.
Aunque, ya puestos, ¿por qué no te
preparas para hacer una gloriosa
aparición como MARCIANO DE OTRA DIMENSIÓN, como arrecife ambulante de coral de Singapur, o
como Pez Gordo de la Nación en las Próximas Elecciones Generales?
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